Guerra comercial
Mundo4 min de lecturahace 28 d

Trump sube del 25 al 50 % los aranceles al auto y al acero canadienses a partir de 2027

El primer ministro Carney (apoyado por tres de cada cuatro canadienses) acusa al republicano de querer destruir la industria automotriz nacional

El primer ministro Carney (apoyado por tres de cada cuatro canadienses) acusa al republicano de querer destruir la industria automotriz nacional

Guerra comercial
Guerra comercial

El presidente de Estados Unidos, <b>Donald Trump</b>, redobló este lunes su <b>guerra comercial</b> contra <b>Canadá</b>, a la que considera “entre las peores naciones del mundo con las que negociar”, anunciando que sube el <b>arancel</b> del 25 al 50 % a <b>vehículos</b> y al <b>acero</b> a partir de enero de 2027, un día después de que el primer ministro canadiense, <b>Mark Carney</b>, declarase que “cuando te atacan estás en guerra”.

Según escribió el magnate republicano en su red social, “Canadá lleva años estafando a los Estados Unidos; han impuesto <b>aranceles</b> ridículamente altos que han hecho la vida imposible a los <b>agricultores estadounidenses</b> y han generado un <b>déficit comercial</b> de 60,000 millones de dólares”. “¡Es insostenible y se acabó!”, agregó.

“¡Canadá dejará de ser tratada como si fuera un estado (de EU) más! En <b>materia comercial</b>, y en otros aspectos también, se encuentran entre las peores naciones del mundo con las que negociar”, insistió Trump.

En consecuencia, “desde el 1 de enero de 2027, los <b>aranceles sobre automóviles</b>, camiones (tanto grandes como pequeños), <b>piezas de automoción</b> y <b>acero</b> aumentarán al 50 %. Si se fabrican en EU, no habrá aranceles”.

Trump, que desde su regreso al poder ha impuesto <b>políticas arancelarias</b> consideradas “recíprocas” contra sus <b>socios comerciales</b>, advirtió que los canadienses “se creen con derecho a todo” sin motivo.

“¡Nosotros no necesitamos a Canadá; ellos nos necesitan a nosotros! Ellos realizan el 95 % de sus negocios con EU, ¡mientras que para nosotros es exactamente al revés!”, concluyó.

Tras conocer el anuncio, el premier Carney afirmó que Trump está intentando destruir los sectores canadienses del automóvil y el aluminio y que las nuevas amenazas arancelarias no son una sorpresa.

Las amenazas de Trump llegan en medio de una <b>crisis diplomática</b> entre dos aliados históricos. Actualmente, EU cobra tasas del 25 % sobre algunos <b>vehículos</b> que no se ajustan a los términos del <b>tratado de libre comercio T-MEC</b>, un número que se duplicaría y abarcaría a todos los <b>autos</b> de materializarse el anuncio en enero próximo.

En el caso del <b>acero canadiense</b>, Washington ya impuso un 50 % sobre algunos productos fabricados con este metal, <b>gravamen</b> que abarcaría la totalidad de este rubro a partir de 2027.

El viernes pasado los canadienses rompieron las <b>negociaciones comerciales</b> por considerar “inaceptables” las condiciones añadidas por Washington en las “últimas horas” antes de que venciera el plazo para aplicar <b>nuevos gravámenes estadounidenses</b>, según el <b>primer ministro canadiense</b>, Mark Carney.

Con la ruptura del diálogo, en la medianoche del sábado entraron en vigor <b>gravámenes del 50 %</b> sobre unos 20,000 millones de dólares en <b>productos canadienses</b>.

Por su parte, Carney prometió que su país igualará “dólar por dólar” los <b>nuevos aranceles de Washington</b> a partir del 8 de septiembre.

Tres de cada cuatro canadienses consideran que el <b>primer ministro Mark Carney</b> hizo lo correcto al abandonar las <b>negociaciones comerciales con Estados Unidos</b> antes que aceptar un mal acuerdo, según una <b>encuesta</b> publicada este lunes tras el colapso de las conversaciones entre Ottawa y Washington.

El <b>sondeo del Angus Reid Institute</b> señala que el 76 % respalda la decisión, frente al 13 % que considera que Ottawa debería haber realizado las concesiones necesarias para alcanzar un pacto. El apoyo es mayoritario en todas las provincias, incluida la “separatista” Alberta, con un 67 %.

Carney aseguró en una alocución al país que Washington había planteado cambios de última hora que Ottawa consideró injustos y <b>económicamente perjudiciales</b>, como no negociar <b>acuerdos comerciales</b> por separado con otros países, <b>nuevos gravámenes al auto</b> e incluso la exigencia de eliminar la protección del francés, un agravio para la provincia francófona de Quebec.

La <b>ruptura de las negociaciones</b> activó los <b>nuevos aranceles estadounidenses</b>, del 50 % sobre 28.000 millones de dólares canadienses en <b>exportaciones</b> (unos 20.000 millones de dólares estadounidenses), mientras Canadá ha anunciado que responderá a partir del 8 de septiembre con <b>gravámenes equivalentes</b> sobre <b>productos estadounidenses</b>.

El respaldo convive, sin embargo, con una elevada <b>preocupación económica</b>. El 89 % de los canadienses está preocupado por su impacto sobre los precios, mientras que el 38 % de los trabajadores teme que la <b>disputa comercial</b> pueda afectar a su empleo.

Pese a ello, un 64 % cree que la <b>crisis comercial</b> terminará fortaleciendo a Canadá al obligar al país a reducir su <b>dependencia económica de Estados Unidos</b> y desarrollar <b>nuevas alianzas comerciales</b>.