
Rodríguez y Maduro, separados a escasos metros en Nueva York por la gracia de Trump
Tras entregarle parte de la riqueza petrolera venezolana, la líder chavista llega a NY donde se reunirá con el presidente de EU que encerró en una cárcel de la ciudad a su antiguo jefe
Tras entregarle parte de la riqueza petrolera venezolana, la líder chavista llega a NY donde se reunirá con el presidente de EU que encerró en una cárcel de la ciudad a su antiguo jefe

El destino (cuyos hilos en lo referente a la <b>política exterior</b> mueve ahora a su antojo el <b>presidente de Estados Unidos</b>, <b>Donald Trump</b>) ha querido que este lunes coincidan a la vez en <b>Nueva York</b> dos presidentes venezolanos: <b>Nicolás Maduro</b>, quien lleva durmiendo en una <b>celda en una cárcel</b> de la Gran Manzana desde enero, cuando fue sacado de su cama junto con su esposa mientras dormían en un <b>cuartel de Caracas</b>; y <b>Delcy Rodríguez</b>, quien llega a agradecerle al <b>magnate republicano</b> que le haya perdonado la vida y deje que viva en el <b>Palacio de Miraflores</b> de Caracas, a cambio de entregarle parte de la <b>riqueza petrolera de Venezuela</b>.
<b>Delcy Rodríguez</b> —cuya mayor <b>proeza política</b> ha sido, por un lado, convencer a <b>Trump</b> de que lo que más le conviene es que ella siga en el <b>poder</b> y no la obligue a celebrar <b>elecciones libres</b>, y por otro, convencer a los <b>mandos militares “bolivarianos”</b> de que lo mejor para su supervivencia es obedecer a <b>Washington</b>— se reunirá este martes con <b>Trump</b>, donde es posible que hagan nuevos anuncios de <b>concesiones petroleras</b> a <b>empresarios cercanos</b> al <b>magnate neoyorquino</b>.
Este será también el primer encuentro entre un <b>presidente estadounidense</b> y un <b>gobernante venezolano</b> en más de 11 años, desde la breve reunión que mantuvieron <b>Barack Obama</b> y <b>Maduro</b> durante la <b>Cumbre de las Américas</b> de 2015, celebrada en <b>Panamá</b>.
No se espera, en cambio, que <b>Rodríguez</b> visite en la <b>cárcel</b> a su antiguo <b>padrino político</b>, <b>Maduro</b>, quien ha encontrado entre rejas una <b>faceta mística</b> desconocida en él, como reveló en su <b>mensaje a los venezolanos</b>, pidiendo que haya entre ellos <b>paz y armonía</b>, a diferencia de cuando él gobernaba, con las <b>cárceles repletas de disidentes</b>, muchos de ellos <b>torturados y muertos</b>.

Fue precisamente <b>Maduro</b> el último <b>jefe de Estado venezolano</b> que visitó <b>Nueva York</b>, en 2018, también para participar en la <b>Asamblea General de la ONU</b>.
Y aunque no se le espera, no es descartable que ocurra un «<b>hat trick venezolano</b>» en <b>Nueva York</b>, con la presencia a la vez de un <b>presidente encarcelado</b>, una <b>presidenta interina</b> y una no-presidenta, <b>María Corina Machado</b>, a la que el <b>régimen chavista</b> no le permitió participar en las <b>elecciones</b> porque todas las <b>encuestas</b> anunciaban que habría ganado por goleada.
Hasta donde se sabe, <b>Corina Machado</b> sigue en <b>Panamá</b>, donde fijó su <b>residencia provisional</b>, luego de salir a escondidas de <b>Venezuela</b> para recoger el <b>Premio Nobel de la Paz</b> que la <b>Academia Noruega</b> le concedió y que luego la <b>líder opositora</b> le regaló a <b>Trump</b> a cambio de nada.